Un rápido análisis sobre el caso de Google en la Comisión Europea

En mayo de 2012, la Comisión Europea anunció que había identificado cuatro áreas donde -las prácticas de negocio de Google podían ser consideradas como monopolísticas”:

  • Manipulación de los resultados de búsqueda: A la Comisión le preocupaba que Google eliminase la competencia de los motores de búsqueda especializados –sobre todo en temas específicos como son los viajes, las opiniones locales, mapas y compras– destacando sus propios servicios frente a los de los competidores, independientemente del mérito.
  • Copia del contenido de la competencia: Google ‘copia material original de las páginas web de sus competidores, como pueden ser las opiniones de los usuarios, y utiliza dicho material en sus propios sitios sin su autorización previa… y de esta forma, Google se apropia de los beneficios de las inversiones de los competidores’.
  • Contratos de exclusión: los contratos de Google con sitios web que muestran un cuadro de búsqueda de Google (una práctica conocida como ‘sindicación’) resulta ser una exclusividad de facto, al exigir a estos clientes que realicen la contratación de todos o de la mayoría de sus anuncios en las búsquedas a través de Google, dejando así fuera a otras empresas y/o servicios competidores que realizan la intermediación de publicidad en resultados de búsquedas”.
  • Restricciones en la portabilidad de publicidad: los contratos de Google con los anunciantes les impiden mover con facilidad (o “portar”) sus campañas de publicidad en buscadores de la plataforma de publicidad de Google, AdWords, a otras plataformas competidoras.

Casi tres años después, en abril de 2015, la Comisión emitió un pliego de cargos (SO) contra el abuso de posición dominante de Google en el mercado de las búsquedas, por manipular los resultados de búsqueda con el fin de beneficiar ilegalmente su propio servicio de comparación de compras (Google Shopping). La Comisión añadió que, además, “continúa investigando activamente” el trato favorable de Google en otros servicios propios de la tecnológica, siendo Google Shopping el precedente para que la CE amplíe la investigación a otros campos.

Asimismo, la Comisión declaró que también está investigando la conducta de Google en otras áreas previamente identificadas por abuso de posición dominante, es decir, la copia del contenido de los rivales, los contratos de exclusión y las restricciones a la portabilidad de campañas de publicidad.

Por último, la Comisión anunció aquel mismo día que de forma paralela se había puesto en marcha una investigación formal sobre Android, por la que creen que Google “ha obstaculizado ilegalmente el desarrollo y acceso al mercado de los sistemas operativos móviles de la competencia, aplicaciones y servicios de comunicaciones móviles.”